domingo, 16 de febrero de 2014

TARTA DE DORAEMON

¡Hola amigos!  El sábado fue el cumpleaños de Mario y como su madre quería darle una sorpresa me pidió que le preparase una tarta de Doraemon, su dibujo animado favorito.
Me puse manos a la obra y con todo mi cariño le preparé la tarta que os voy a mostrar enseguida.
 
El bizcocho es un genovés esponjoso con aroma de vainilla y relleno de nata y trufa. El personaje es una foto impresión en papel de azúcar y tintas comestibles. Y el resto de la decoración,  trabajo realizado con manga pastelera. La estrella con los años es de fondant y el nombre de chocolate negro.
 
Os tengo que decir que me encantó hacer a este personaje, pues si que había hecho tartas de otros dibujos animados como: Bob Esponja, Bugs Bunny, Coyote, Hello Kitty, Betty Boop, La Pantera Rosa, etc,  pero no de Doraemon y el resultado final me encantó.
Mario espero que te haya gustado mucho la sorpresa de tu cumple y que te lo hayas pasado estupendamente en tu día, con la familia y tus amigos. ¡Muchas Felicidades campeón! Un besito y un tirón de orejas.

Saludos

María José

¡Y no os olvidéis de poner un dulce en vuestra vida!


viernes, 7 de febrero de 2014

NUEVA IMAGEN

Hola amigos. Como suele suceder cada año tenemos una larga lista de propósitos para realizar. A lo largo de éste período, unos se cumplen y otros por circunstancias... por tiempo (es la excusa perfecta), se quedan como se suele decir "en el tintero". Para que esto no ocurra, he tomado precauciones: en una maravillosa agenda que me han regalado, he planificado con todo detalle mis objetivos y pienso cumplirlos "a rajatabla".
En fin, dicho esto, y sin más dilación, os comento el tema de esta entrada.
Como ya sabéis no soy blogger, ¡ójala lo fuera! pero como mis ganas de aprender y superarme lo pueden todo (o por lo menos eso creo yo) me puse "manos a la masa" digo ¡perdón! "manos al teclado" desconfigurando mi blog y poniéndolo  "patas arriba". La verdad, cuando comencé a finales de octubre con la primera entrada, ¡tres meses han pasado ya, como corre el tiempo! no sabía apenas poner un fondo en blogger. Por esa razón y porque las cosas cambian y la vida te transforma, hoy he dado el paso para la transformación de mi blog y según vaya aprendiendo, mi deseo es hacer todas las mejoras necesarias para que resulte interesante, ameno, atractivo y práctico. Pues creo que esas son las cualidades necesarias para que un blog funcione y guste a la gente.
Y ahora viene el "quid" de la cuestión y para ello necesito vuestra ayuda. Me gustaría que me diéseis vuestra opinión sobre qué os parece la nueva imagen del blog. Si os gustan las recetas que os voy poniendo y cualquier idea que se os ocurra para mejorarlo. (Estoy con el tema de los menús desplegables... pero dadme tiempo, que no soy el Bill Gates de Blogger). Bromas aparte, os agradecería cualquier comentario, por sencillo que sea, ¡qué no os de vergüenza!
No me extiendo más. Me siento muy orgullosa de haber llegado hasta aquí, poco a poco, trabajando y con  esfuerzo. Y pienso seguir haciéndolo, aún me queda mucho por aprender. Y por una razón muy importante porque  la repostería es parte de mi vida y me llena el alma. Gracias a todos por estos tres meses de vida... por seguir mis recetas y por vuestro cariño. ¡Espero vuestras sugerencias!
 

Saludos

María José

¡Y no os olvidéis de poner un dulce en vuestra vida!

PETIT FOUR

Buenas tardes, hoy os traigo un caprichito, unos petit four. Algunos os preguntaréis que son. Pues son unos pastelillos, pequeños, que realmente se comen de un bocado. Su nombre proviene del francés petit four, horno pequeño,  que traducido sería algo así como horno lento. La explicación se debe a que los pasteleros aprovechaban,  una vez horneado el pan o los bollos, el calor remanente del horno una vez apagado, y con ese calor cocinaban estas pequeñas piezas que no resistían el calor del horno a pleno rendimiento. Os cuento la receta de mis petit four.

Ingredientes:

(Para el bizcocho)
  • 3 huevos
  • 225 grs de azúcar
  • 375 grs de harina
  • 125 ml de leche
  • 125 ml de aceite de girasol
  • 1 cucharadita de esencia de vainilla
  • 1 sobre de levadura química.
  • una pizca de sal
  • 300 grs de mermelada al gusto. (para rellenar nuestros pastelillos) aunque yo los rellené con una buttercream que tenía ya hecha.
  • Cápsulas de papel (como las de las magdalenas).

(Para la Glasa)
  • 75 ml. de clara de huevo ( Yo utilizo clara de huevo pasteurizada, por seguridad para evitar la salmonelosis)
  • 450 grs. de azúcar glasé (azúcar en polvo)
  • una cucharadita de zumo de limón.
  • una pizca de sal.
  • Colorantes alimentarios (opcional). (Disponibles en tiendas de repostería).
Podemos utilizar la receta de glasa para decorar galletas,  que podéis encontrar en mi blog, pero añadiéndole una cucharada de sirope de maíz, o si no tenéis sirope, también os vale una cucharada de glucosa.

Con estas cantidades, nos deberá salir masa en cantidad suficiente como para cubrir la bandeja del horno completa. Cuando tengamos horneado nuestro bizcocho, lo cortarenos por la mitad, para confeccionar nuestros pastelillos.

Preparación

Comenzamos por mezclar en la batidora con el accesorio de varillas, los huevos con el azúcar hasta que se conviertan en una mezcla esponjosa y hayan doblado su tamaño. Seguidamente iremos añadiendo sin dejar de batir, el aceite, la vainilla, y la leche.
En un bol aparte, tamizamos juntos los ingredientes secos: la harina, la levadura y la sal. Cuando lo tengamos tamizado, los añadiremos poco a poco, de cucharada en cucharada a la mezcla de ingredientes líquidos, sin dejar de batir a velocidad baja.
Cuando se haya integrado toda la harina, paramos de batir.  Forramos con papel de horno, la bandeja de nuestro horno. Seguidamente vertemos la mezcla sobre el papel de horno y con una espátula la repartimos por igual para que quede del mismo grosor por todos los lados. Precalentaremos el horno durante 10 minutos a 180ºC.
Metemos la bandeja en el horno de 10 a 12 minutos, o hasta cuando empiece a dorarse por arriba y al pincharle un palillo, éste salga limpio.
Una vez cocido el bizcocho lo sacamos del horno y dejamos que se enfríe. Cuando esté frío totalmente, cortaremos la plancha de bizcocho en dos.
Cogemos una mitad y la untamos por encima con la mermelada que hayamos elegido (yo utilicé buttercream). Ponemos encima la otra mitad del bizcocho y recortamos los bordes para dejar iguales los lados y así poder cortar en cuadraditos los petit four.

Disponemos los cuadraditos de bizcocho cortados en una rejilla de horno, yo pongo debajo una bandeja para que los pastelitos escurran el exceso de glasa. Cuando ya he preparado la glasa (he utilizado colorantes alimentarios, para darle un toque festivo a mis petit four) la coloco dentro de  una manga pastelera sin boquilla o con una boquilla ancha, para que me resulte más fácil cubrir los pastelitos por todos los lados.



Se bañan bien por todos los ángulos, procurando no dejar ningún sitio por cubrir de glasa. Dejamos secar en la misma rejilla y cuando estén listos, los disponemos en unas cápsulas de papel para presentarlos en la mesa (sirven las cápsulas para hacer magdalenas). Y este es el resultado. No es difícil su elaboración y como podéis ver el resultado es espectacular. También se pueden preparar de forma anticipada (con un día o dos) para una velada, o para estas fiestas,  ya que ésta tan próxima la navidad, (hay que tener en cuenta que si los preparamos antes, debemos de cubrirlos con papel film cuando estén secos, para preservarlos y evitar que endurezcan).
Seguro que  amigos y familiares se sorprenderán.

Vamos anímense a preparar unos deliciosos petit four para sus niños, su familia, sus visitas o sus amigas. Son exquisitos para la merienda, el café, tomar el té, o como broche de oro de una cena de gala. No es necesario buscar ninguna excusa para ponerse manos a la obra.  Amigos, espero sus comentarios.

Saludos

María José

¡Y no os olvidéis de poner un dulce en vuestra vida!

 

 

COOKIES AMERICANAS (TOLL HOUSE CHOCOLATE CRUNCH COOKIES)

Hola. Aquí estoy de nuevo con vosotros, para daros una receta de galletas que me ha pedido mi amiga María. Ella me contó que su hijo mayor había probado las cookies en un local que sirven comida americana y que le habían gustado tanto, que estaba decidido a buscar la receta y hacer las galletas en casa. Yo me fui directamente a por la receta original de Ruth Graves Wakefield, que estaba en inglés y la probé, pero la medida de la harina era insuficiente, y en el primer intento, la receta no me salió correctamente. En una segunda prueba, y ya corregida la cantidad de harina, el aspecto y la consistencia de las galletas eran los idóneos.
Quisiera aprovechar este post para hacer un pequeño homenaje a la creadora de esta receta mundialmente famosa Ruth Wakefield (1933). El éxito de esta receta se debe al fruto de la casualidad: la señora Wakefield había olvidado en aquella ocasión comprar algunos de los ingredientes que necesitaba para hacer sus galletas, como el cacao en polvo, y pensó que no pasaría nada si lo sustituía por trocitos de chocolate;   que éste se fundiría y que la receta quedaría bien. Pero eso no ocurrió, los trocitos de chocolate no se fundieron, pero si que cambiaron la textura de la galleta, dándole más cremosidad. A partir de ese momento la fama de las galletas de la señora Wakefield fue extendiéndose hasta el punto de publicarse en un periódico de Boston.  Tal popularidad la llevó a escribir un libro de cocina titulado: "Toll House Tried and True Recipes", publicado en 1936 por M. Barrows & Company de Nueva York.
La receta siguió difundiéndose y debido a ésto, aumentaron vertiginosamente las ventas de las tabletas de chocolate Nestlé semidulce, por ello, Andrew Nestlé, el fabricante de la firma de Chocolates Nestlé,  le propuso a Ruth que a cambio de poder imprimir la receta en la envoltura de la tableta de chocolate semidulce, la señora Wakefield recibiría gratis, durante el resto de su vida, todo el chocolate que pudiera necesitar para elaborar sus cookies. Bueno, pues ya sabéis el origen de las cookies y su historia tan curiosa. Y aquí os pongo una foto para despertar vuestro apetito. ¿A quién no le apetecen unas cookies con un café calentito?


Ingredientes:

  • 250 grs de mantequilla sin sal
  • 125 grs de azúcar blanco
  • 250 grs de azúcar moreno
  • 2 huevos
  • 480 grs de harina
  • 1/2 cucharadita de levadura química (yo utilizo levadura Royal)
  • 2 cucharaditas de esencia de vainilla
  • 250 grs de chocolate negro picado (chips de chocolate)
  • 150 grs de nueces peladas y troceadas
  • una pizca de sal.

Preparación:

Ponenos la mantequilla, que debe de estar a temperatura ambiente, en el bol de la batidora y echamos el azúcar blanco y con el accesorio batidor empezamos a batir hasta que se integre. Añadimos el azúcar moreno, seguimos batiendo a velocidad media. Seguidamente echaremos los huevos: primero uno y batirenos hasta que se integre del todo y luego el otro y seguiremos batiendo. Echaremos la esencia de vainilla sin dejar de batir. Cuando se haya integrado por completo, añadiremos la mitad de la harina previamente tamizada por un colador, junto con la sal y la levadura. Y batiremos todo de nuevo a velocidad baja, hasta que se hayan mezclado homogeneamente todos los ingredientes. Cuando  veamos que la masa ya es homogenea, añadiremos el resto de la harina. Una vez se haya incorporado correctamente a la masa echaremos las nueces y las incorporaremos a mano con la ayuda de una espátula, removiendo con movimientos envolventes. 
Seguidamente incorporaremos los chips de chocolate, de la misma manera, con la espátula y con movimientos envolventes.


Reservamos unas pocas de pepitas de chocolate para decorar. Cuando la masa esté bien integrada, cogeremos porciones con una cuchara sopera e iremos haciendo pequeñas bolitas que redondearemos y aplastaremos un poco en la bandeja del horno, que previamente habremos forrado con papel antiadherente. De las pepitas que habíamos apartado antes, poner unas cuantas por encima de cada galleta antes de meterlas en el horno.
Precalentamos el horno a 180ºC. Meteremos las galletas una vez esté el horno caliente de 10 a 12 minutos. Yo las dejé 10 minutos en mi horno. Si os pasáis del tiempo se quedan duras por fuera. (Por favor, vigilad vuestro horno ¡no se os vayan a quemar!). No es necesario que se doren. deben quedar  blancas y crujientes por fuera y tiernas por dentro.
 ¿No os parecen apetitosas? ¡María esta entrada va por tí!. Espero que te atrevas a hacer las cookies este fin de semana  y que las disfrutéis todos en casa.  Y recordaros que me encantan vuestros comentarios y sugerencias.

Saludos

María José

¡Y no os olvidéis de poner un dulce en vuestra vida!

miércoles, 5 de febrero de 2014

DONUTS DE CHOCOLATE

Hola amigos, no penséis que me he olvidado de vosotros, ¡qué no! Lo cierto es que llevo una semana un poco loca, inventando y haciendo pruebas con otro tipo de pasteles y masas y es por eso por lo que no había encontrado el momento para poder poneros un nuevo post. Ahí va la receta de esta semana: Donuts de Chocolate.

Ingredientes:

  • 300 grs harina de fuerza
  • 200 grs harina normal
  • 100 grs de azúcar
  • 225 ml leche tibia
  • 50 grs de mantequilla
  • 25 grs levadura de panadería
  • 1 cucharadita de sal
  • 1 y 1/2 cucharaditas de esencia de vainilla.
  • 500 ml de aceite de girasol (para freír los donuts)
Con estas cantidades salen 18 donuts medianos, esto variará en función del tamaño de los mismos.

Para la decoración de los donuts:
Chocolate fondant cobertura negro y chocolate fondant cobertura blanco.
Fideos de colores.(sprinkles).

Preparación:

Os diré que esta masa es una masa de levadura y por tanto necesitaremos un poco más de tiempo en la elaboración de la receta porque hay que dejarla reposar para que leve, ¡y eso lleva su tiempo!. Así que nada de prisas, porque si no dejáis que repose lo suficiente,  el resultado no será el mismo.

Bueno, comenzamos mezclando en un bol grande los ingredientes secos por el siguiente orden: las harinas, el azúcar y la sal. Ahora deshacemos con las manos la levadura de panadería y la echamos en la leche. Removemos bien hasta que se disuelva por completo.  Añadimos la leche con la levadura a la mezcla del bol y removemos bien. Añadimos el huevo ligeramente batido y lo integramos bien. Después añadimos la mantequilla y la esencia de vainilla.
Amasamos despacio hasta conseguir que todos los ingredientes se integren y quede una masa un poco pegajosa.
Llegados a este punto hay que dejar reposar la masa. Tapamos el bol con un film de cocina y lo dejamos reposar en un sitio templado, durante una hora más o menos, hasta que doble su volumen.





Pasado este tiempo, extendemos la masa con  un grosor de un centímetro apróximadamente con un rodillo antiadherente , o si no disponéis de él, debéis utilizar papel de horno: poned la masa entre dos papeles de horno para evitar que se os pegue.
Si veis que todavía la masa está muy pegajosa, podéis echarle un poco de harina, pero sin pasaros, porque si echáis mucha cantidad, luego os quedarán duros los donuts.
Cuando tengamos la masa extendida, cortamos los donuts (yo he utilizado un aro de aluminio mediano) también podéis usar un vaso  y para el agujero del centro yo usé un descorazonador de manzanas pero de igual modo podéis utilizar lo que se os ocurra.
Una vez que hemos cortado los donuts y los hemos puesto sobre un papel de horno, para que no se peguen, los tapamos de nuevo y los dejamos reposar otra hora para que terminen de levar.
Pasado este tiempo ponemos al fuego una sartén con abundante aceite de girasol. Al principio pondremos la temperatura fuerte, pero luego según vayamos friendo los donuts, deberemos de bajar un poco el fuego para que no se nos quemen, pues se hacen rápidamente. Debemos de freír los donuts, apróximadamente como un minuto por cada lado,  y los sacaremos a una bandeja con papel de cocina absorbente para que escurran el exceso de aceite.

Os diré un truco para poder manipular la masa:  utilizaremos el papel de horno para no tener que cogerlos con las manos. Recortaremos con unas tijeras el mismo papel de horno sobre el que descansan los donuts y los  echaremos a freír en el aceite caliente con papel: Cuando el donuts lleve unos segundos en el aceite caliente, el papel se desprenderá solo y lo podremos retirar con unas pinzas de cocina. Así evitaremos que pierdan la forma y se nos peguen a las manos.
Cuando los tengamos fríos podemos decorarlos como queramos. Yo los he decorado con chocolate negro y chocolate blanco, pero podéis decorarlos con azúcar, con glasa, con fideos de chocolate, o con lo que se os ocurra, os lo dejo a vuestra imaginación.
Ahora solo os queda disfrutar de estos deliciosos donuts que seguro que no van a durar mucho en vuestra casa porque os aviso ¡crean adicción y están riquísimos!
Y como siempre os digo, animaros a  hacerlos una tarde para merendar y dejadme vuestros comentarios y sugerencias. Me encantará ayudaros si tenéis alguna duda.

 Saludos

María José

¡Y no os olvidéis de poner un dulce en vuestra vida!